La Policía Canaria ha formulado 20 propuestas de sanción tras desarrollar un plan específico de inspección y control de máquinas recreativas de tipo B en distintos municipios de Tenerife, según ha informado la Consejería de Presidencia del Gobierno autonómico.
El operativo, llevado a cabo por la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa, se centró en verificar el cumplimiento de la normativa autonómica del juego y la correcta instalación de estos dispositivos en establecimientos públicos. Entre las irregularidades detectadas destacan el emplazamiento inadecuado de las máquinas dentro de los locales, la falta de trámites administrativos obligatorios —como la comunicación previa ante el órgano competente— y la ausencia del libro de reclamaciones específico en materia de juego.
La campaña también revisó la cartelería obligatoria, la validez de autorizaciones y permisos de los operadores y la ubicación de las máquinas en espacios debidamente habilitados. De forma paralela, los agentes supervisaron posibles prácticas ilícitas, como la manipulación de mecanismos internos que pudieran alterar el funcionamiento del juego o el control de premios.













